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Una de las técnicas que mejores resultados ofrece a la hora de hacer una intervención estética de las orejas es la otoplastia con hilos tensores.

A diferencia de la otoplastia tradicional, esta técnica no implica la realización de grandes incisiones en la oreja, sino que se realiza mediante microincisiones que no requieren sutura. La principal ventaja de esta técnica es su simplicidad y que no deja ningún tipo de cicatriz, como ocurre con el resto de métodos.

Durante este proceso, el paciente es totalmente consciente, ya que solo se emplea anestesia local. Una vez concluida la intervención, el paciente puede volver a casa y seguir con su rutina sin necesidad de bajas laborales, reposo o vendajes. Solo en los casos en los que la operación se realice a un niño muy pequeño puede ser necesaria la observación durante unas horas en el postoperatorio.

¿Para quién y cuándo?

La otoplastia con hilos es una técnica aplicable en el 98 % de los casos en los que se desea realizar una corrección del aspecto de las orejas. Solo en algunos casos (cuando el cartílago es duro y no se puede moldear) será necesario recurrir a otra técnica. Este tipo de operación se puede realizar en cualquier momento y a cualquier edad. En el caso de los niños es recomendable aplicarla a edades tempranas, es decir, entre los 8 y los 10 años, antes de que el aspecto de la orejas pueda derivar en problemas de autoestima. Las orejas se desarrollan hasta los 5 o 6 años de edad, por lo que es recomendable esperar hasta que el desarrollo de las mismas sea completo para realizar la intervención.

Ventajas

En la técnica de la otoplastia con hilos todo son ventajas respecto a otros métodos. En los párrafos anteriores ya hemos explicados algunas de ellas, pero hay más y se pueden resumir en lo siguiente:

  • Intervención rápida. La intervención es muy rápida ya que solo requiere anestesia local y el postoperatorio no existe. El paciente puede volver a su rutina tras salir de la clínica.
  • No deja rastro. Al terminar la operación no hay rastros visibles de la misma: ni vendajes ni cicatrices.
  • Resultados inmediatos. Desde el momento en el que se realizan las incisiones en la oreja se pueden apreciar los resultados. Además, los resultados son totalmente naturales.
  • No existe sangrado.
  • Es una técnica poco invasiva que, además, es aplicable en la mayoría de los casos: en hombres, mujeres, niños y niñas.
  • Resultados corregibles. La otoplastia es una técnica que permite rectificar los resultados. Después de la operación el paciente podrá ver si está satisfecho con el nuevo aspecto de sus orejas y, en el caso de que no lo esté, se podrán juntar un poco más hacia la cabeza.

Si padeces de las llamadas orejas de soplillo o precisas mejorar el aspecto de oreja pegada puedes solicitar valoración personalizada son compromiso pinchando aquí.

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